Mis inicios con la
docencia comenzaron aún antes de terminar con una carrera profesional, pues
para costear los estudios, trabajé como asesor de secundaria en INEA, duré tres
años y realmente me gustaba ayudar a las personas mayores, aunque laboraba por
pura intuición, ya que no contaba con la experiencia, mucho menos con la
pedagogía necesaria para sacar adelante una clase. Mis estudiantes siempre me
decían que explicaba muy bien y ello me dio confianza para proseguir. La promotora
se retiró y me invitó para quedarme en su lugar y de esa manera cambié de
asesor a promotor y a mi cargo cuatro asesores, seguí trabajando por tres años
más hasta que culminé con mi carrera de Ingeniero en Sistemas Computacionales
en el Instituto Tecnológico Regional de Zacatecas.
Deje el IFE y me fui un año a Estados Unidos, al poco tiempo de
haber regresado una maestra me invitó a trabajar a un Colegio particular de
primaria “San Juan Bosco” de monjas y me integre a su equipo como maestro de
computación. El horario me permitió estudiar inglés en el Centro de Idiomas de
la Universidad Autónoma de Zacatecas. Mi experiencia en dicho colegio fue
buena, aunque muy pesado trabajar con niños, conocí niños muy sobresalientes que me exigían y a veces sentía que su nivel
estaba muy por encima de las escuelas promedio. Esto me motivaba y obligaba a
prepararme más. Fueron dos años intensos.
Ingresé a CECyTEZ en 2004, en Estación La Colorada, Villa de Cos. Los primeros meses fueron muy complicados, tuve que adaptarme a múltiples cambios y fue muy difícil de asimilar, ya había trabajado con adultos, universitarios y niños, pero con adolescentes era muy diferente. Los compañeros me ayudaron mucho y sentía su apoyo incondicional. Al paso de los días, semanas y meses, el trabajo se fue facilitando y me fui ganando poco a poco su respeto y simpatía. La Colorada fue mi “gran escuela” en todos los sentidos, aparte de hacer mis pininos en la preparatoria, me dio grandes lecciones de vida y más que haber ido a enseñar yo fui a aprender.
Por el aislamiento no podía entrar a cursos y no me daba cuenta de las promociones docentes, así pedí mi cambio y me lo dieron en la ciudad de Fresnillo, ahí duré 2 años y solicité mi cambio a Maravillas, Noria de Ángeles en donde estoy actualmente. Ser profesor me ha dado múltiples satisfacciones, aprendizajes y experiencias, aunque también sin sabores y decepciones. Me ha brindado la oportunidad de seguir estudiando y es una preparación continua. No es fácil y se requiere de tenacidad, perseverancia, vocación y una constante reflexión en el quehacer educativo, además de aprender de los errores del pasado para ser mejores en el presente. Es tener conciencia de que tenemos a nuestro cargo personitas en formación, que somos parte de su historia, que innegablemente nos llevarán en su memoria y nos recordarán con agrado o desagrado.
Siempre tuve presente que no tenía la formación como profesor y por ello siempre busqué superar esa limitante. Yo siempre he dicho que la docencia me buscó y no yo a ella. Los motivos de satisfacción son muchos aunque son de carácter personal e intelectual, sin embargo, quisiera trabajar más cerca de mi casa para no tener que quedarme fuera. Estudié la Maestría en Ciencias de la Educación en la Universidad Autónoma de Zacatecas y esta Especialidad en Competencias Docentes que me brindan la oportunidad de adquirir los conocimientos, habilidades y competencias para lograr un desempeño óptimo y la tan anhelada educación de calidad.
Inicié con las
prácticas profesionales en el Instituto Federal Electoral y a su vez, un amigo
me invitó a dar clases de cómputo en el Instituto de Computación Quetzal y
gustoso acepté pues no interfería con el horario del IFE. Una vez más al estar
frente a un grupo de universitarios de Ciencias Químicas, se me facilitaba
mucho al impartir un contenido, los grupos eran reducidos y me sentía muy
tranquilo. Para ese entonces me intervinieron quirúrgicamente del tabique desviado
y dure un tiempo hospitalizado y de incapacidad, por lo cual abandone dicho
Instituto, los alumnos me iban a visitar al hospital y me llevaban tarjetas.
Ingresé a CECyTEZ en 2004, en Estación La Colorada, Villa de Cos. Los primeros meses fueron muy complicados, tuve que adaptarme a múltiples cambios y fue muy difícil de asimilar, ya había trabajado con adultos, universitarios y niños, pero con adolescentes era muy diferente. Los compañeros me ayudaron mucho y sentía su apoyo incondicional. Al paso de los días, semanas y meses, el trabajo se fue facilitando y me fui ganando poco a poco su respeto y simpatía. La Colorada fue mi “gran escuela” en todos los sentidos, aparte de hacer mis pininos en la preparatoria, me dio grandes lecciones de vida y más que haber ido a enseñar yo fui a aprender.
Por el aislamiento no podía entrar a cursos y no me daba cuenta de las promociones docentes, así pedí mi cambio y me lo dieron en la ciudad de Fresnillo, ahí duré 2 años y solicité mi cambio a Maravillas, Noria de Ángeles en donde estoy actualmente. Ser profesor me ha dado múltiples satisfacciones, aprendizajes y experiencias, aunque también sin sabores y decepciones. Me ha brindado la oportunidad de seguir estudiando y es una preparación continua. No es fácil y se requiere de tenacidad, perseverancia, vocación y una constante reflexión en el quehacer educativo, además de aprender de los errores del pasado para ser mejores en el presente. Es tener conciencia de que tenemos a nuestro cargo personitas en formación, que somos parte de su historia, que innegablemente nos llevarán en su memoria y nos recordarán con agrado o desagrado.
Siempre tuve presente que no tenía la formación como profesor y por ello siempre busqué superar esa limitante. Yo siempre he dicho que la docencia me buscó y no yo a ella. Los motivos de satisfacción son muchos aunque son de carácter personal e intelectual, sin embargo, quisiera trabajar más cerca de mi casa para no tener que quedarme fuera. Estudié la Maestría en Ciencias de la Educación en la Universidad Autónoma de Zacatecas y esta Especialidad en Competencias Docentes que me brindan la oportunidad de adquirir los conocimientos, habilidades y competencias para lograr un desempeño óptimo y la tan anhelada educación de calidad.